“Shock térmico”: como sobreponerse

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“Shock térmico”: como sobreponerse

Enviado por Carreño en Lun, 27/02/2012 - 18:29

Aunque nos encontramos en una zona con un riesgo muy bajo de heladas no es improbable que puedan ocurrir, como ha sido el caso de las últimas semanas en las que hemos sufrido varias olas de frío algunas de las cuales han conseguido dañar gravemente muchos cultivos. Por ello debemos conocer como tienen lugar y como minimizar sus daños.

La ola de frío que provocó graves daños en explotaciones de todo el poniente se debió a una masa de aire frio con temperaturas y humedades relativas muy bajas y vientos relativamente fuertes. Esto es lo que se denomina helada de advección y el daño que la planta sufre es debido al contacto con ese aire frio. Lo que recomendamos en estas ocasiones es cerrar las bandas y proteger al cultivo con mantas térmicas o un doble techo de plástico, para evitar que el aire frío llegue hasta el cultivo.

Existen otros tipos de heladas como son las de radiación y las de evaporación. En las primeras  se produce una inversión térmica en la que las capas bajas más cercanas a la superficie se enfrían más que las altas. Normalmente se producen en condiciones de calma y con cielos despejados. Las de evaporación ocurren cuando existe rocío sobre la planta y tiene lugar un descenso en la humedad relativa, lo que hace que la planta ceda calor al agua para que ésta se evapore provocando así daños en el tejido.

Siempre es conveniente regar o inundar los suelos, dependiendo del cultivo, para aumentar la capacidad calórica del suelo y conseguir así que sea más difícil el descenso térmico y la bajada de humedad. En el caso de las heladas de radiación aconsejamos dejar las bandas un poco abiertas ya que la temperatura exterior es superior a la del invernadero, favoreciendo así el flujo de aire hacia el interior del recinto.

Además de todas la medidas citadas anteriormente existen productos que ayudan a recuperar el equilibrio del cultivo como son Vitaphos y Lidex. La aplicación de estos aminoácidos permite a la planta ahorrar energía a la vez que promueve su desarrollo vegetativo.

  

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